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miércoles, 24 de noviembre de 2010

Para leer y quedar sin aire.

Quiero enterrar el taco al pedal que acelera el motor que le dirá a la rueda que me lleve lejos del enojo que siento alto como los decibelios de las 10 pistas del disco de Joe Coker que bailé para ti amarrada a los anillos de Saturno en la vitrina donde te dije que no soy una cualquiera que se esconde entre la gente.

domingo, 21 de noviembre de 2010



A veces lo siento injusto... no saber de dónde soy, sólo saber dónde he estado y sobre lo que me he equivocado. Se unen las ganas, me enfermo del principio de incertidumbre, nada lo puedo predecir con exactitud y por eso altero realidades. Ya lo lento no es dueño de lo duradero si sólo me iluminan luces de neón, no es la cita en el parque, no el deshojar del blanco manzanillón, es saber que aún cuando te pida agua, irás por leña y mal. No soy más que la niña esperando la llamada, el regalo y certeza del no.

martes, 16 de noviembre de 2010

Rico:

jamás se me ocurriría llevarte a esas cochinasedificaciones en donde el pecado es ley, jamás se me ocurriría comenzar a desabrochar tu piel con mi lengua y ver como los ropajes se fueran derramando por tu figura como la cera de una vela al sentir el fuego dejado por la mano que traiciona en la boca de una mecha...


Rico:


.

Eres como una sopa sin caldo,

pero con sabor a sopa.


y yo una calientasopa.

martes, 12 de octubre de 2010

Fiebre de primavera en la divina providencia.
Los dardos hacen fila en la cerbatana,
y parece que su cuerpo disfrutara tanto veneno.
No creo que el amor sea matemático,
pero hay caricias que son ciertamente calculadas.
El pedalear vanidoso difumina el tic tac del reloj,
y en el tardeanocheciendo no queda poro sin sudar,
sin oler a menta.
Frescor de la hierba que con la luz matinal hay que disimular,
hasta ser poseídos nuevamente,
por la diabla de la divina providencia.