pirata, mi barca arribó en tu puerto holandés encalló en la mansarda de tu hotel colgó las telas del velero en las aspas del ventilador allí durmió, comió, bebió, rió y vio tu pata de palo remar hasta la ola más alta.
se dedica al oficio de existir entre cafés y cigarrillos. actualmente vive en Club Hipico junto a sus dos perros y un fantasma.
[lo mejor es hacer hoy las fantasías de ayer]
martes, 13 de octubre de 2009
Hasta luego, hasta luego. Hasta que nos encontremos sin sorpresa viajando por los trenes de la noche bajo unos párpados cerrados.
[Los trenes de la noche, Jorge Teillier]
bajo la luz divina de mi cámara bajo los rincones bajo una cama de nadie y de todos, a veces bajo mi cama, otras bajo maquiavelo arriba de maquiavelo bajo lo fácil de nuestra piel bajo y arriba de los aviones arriba el postre bajo la noche
a veces tomo de desayuno un chocolate caliente en la noche a veces pago por ver lo que ya vi a veces pago sólo por verte a ti a veces toco timbres donde no hay puertas para abrir a veces despierto con la clara convicción de dejarte pasar a veces no me puedo devolver a veces no me quiero detener a veces, como ayer, quiero libres a veces, como hoy, quiero renunciar a veces, como mañana, me haré la tonta hasta poder otra vez pasar mi lengua por el borde de tu cara.